martes, 18 de octubre de 2011

Mi azotea

Rocío Merino

Fotografía: Daniel Ávila

Es domingo por la tarde, me encuentro en uno de mis lugares favoritos, la azotea de mi casa. Aunque suene raro es verdad, supongo que ahora querrán saber el porqué: en este lugar la panorámica es muy bella, es la vista más linda que haya tenido la oportunidad de disfrutar. Desde ahí el amanecer es más esplendoroso; conforme sale el sol se observan las siluetas de los montes (Sierra de Santa Catarina) que rodean esta parte de la ciudad.

El verde de los cerros y toda la vegetación hicieron de ese color uno de mis favoritos. Imaginen la bella mezcla de este verde, el anaranjado, y la gama de tonalidades y colores del alba. Espero que algún día tengan la oportunidad de disfrutar de un paisaje como ese, que tanto me cautiva.

Otra de las cosas que se pueden disfrutar, claro, sin contaminación, es deleitarse observando el azul celeste del cielo repleto de blancas nubes.

Algo maravilloso que ha perdurado por millones de años, y del cual tenemos la oportunidad de admirar, son las montañas que antaño fueran parte fundamental de la cultura azteca: el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Lamentablemente, con poca nieve en las cimas.

Por cierto, se debe a estas montañas el que me haya inspirado a escribir. Lo que sucedió es que me quedé maravillada al ver cómo una nube atravesaba el volcán Popocatépetl, fue algo muy impresionante, se veía a la vez mágico, como salido de un ensueño.

Vale la pena mirar más allá de los enormes edificios que nos rodean, vale la pena visitar el bosque de nuestra ciudad, algo muy lejos de ser igualado por la mano del hombre, pero tenemos que cuidarlo y preservarlo para futuras generaciones.

1 comentario:

  1. Felicitaciones a Rocio Merino por escribir y compartirnos este texto tan bello titulado Mi Azotea.

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